lunes, 27 de julio de 2009

el colmo

ya ni ganas tengo de hacer una pequeña entrada. se los dejo para que lo lean y se diviertan conmigo:

Hipertensión
Se ñor Di rec tor:
"Estaba sentada en un restaurante viendo los carteles de «Prohibido fumar» y comiendo una ensalada de lechuga, y empecé a refunfuñar. No tengo nada en contra de las normas que ahora prohíben fumar en lugares cerrados por una cuestión de salud, pero me gustaría que también se contemplen problemas de la gente que como yo tiene alguna patología que limita su alimentación. En mi caso es la hipertensión y como no recibo ninguna medicación debo tener estricto cuidado con mis alimentos. Es moneda corriente para mí no poder comer nada porque «todo está presalado señora» o «sólo tiene un poquitito» o terminar con la consabida pechuga grillada con ensalada de hojas que acaban de comprar en la esquina.
"Me gustaría que haya un poco más de conciencia social sobre este problema. ¡No quiero ni pensar lo que enfrentan los celíacos!"
Clara Prieto
DNI 27.704.737

bonita: si sos hipertensa, llevate el picnic y no jodas. aprendé, de hecho, de los celíacos que, pobres en serio, viven y mueren sin probar pan. ellos no se quejan, lo sufren y listo. y festejan cuando hay helados en munchis para celiácos. aflojá con la sal en los asados y listo. o sino, medicate.

3 comentarios:

  1. Los invito a conocer la Revista Digital Orden Espontáneo: http://centroadamsmith.wordpress.com/revista-digital-orden-espontaneo/

    Se agradece la difusión.

    Saludos,

    http://centroadamsmith.wordpress.com/

    ResponderEliminar
  2. Sí, conciencia social, muy atinado lo de esta joven lo de relacionar el condimento de un plato restaurante con la conciencia social. Ni qué hablar si este es gourmet. Lo que no entiendo es cómo a Cristina, tan pendiente de la redistribución equitativa de la riqueza, no se le ocurrió aún llamar al senado para evitar que se derroche tanta sal habiendo hipertensos. ¿No será mejor enviarle la carta a ella?

    Saludos, Calixto.

    chica cordel.

    ResponderEliminar
  3. A mi me parece un planteo muy razonable el de la señora. Yo sufro de alta presión (no llega a ser hipertension) y tengo que cuidarme con la sal. Lamentablemente, esto significa NADA DE SAL. O sea, no es que puedo comer un poquito en alguna comida o algo. No puedo. El planteo me resulta totalmente válido, ya que si en todos los restaurantes toda la comida está "presalada", no hay manera de poder disfrutar de una salida con amigos o una pareja a un restaurante sin sacrificarse con el "pollito grillado y el tomate cortado al medio con oregano". Deberia haber alguna reglamentación al respecto. Muchos ni se dan cuenta porque es algo que no produce síntomas. Aca en Argentina se come todo muy salado, y eso hace muy mal ya sea que tengas la presion alta o normal.

    ResponderEliminar

un lector de la nación dice: